Nutrición

Hace más de 65 años se estableció el hecho de que una deficiencia en la alimentación puede causar trastornos mentales, incluso la depresión grave.

El campo de las enfermedades mentales es un claro exponente de cómo se puede integrar (complementar) perfectamente algunas de las terapias convencionales (psicológicas, farmacológicas –cuando procede-) con las no convencionales (ortomolecular, flores de Bach, etc) sin menoscabo de ninguna de ellas.

Los científicos han descubierto que varias deficiencias nutritivas causan síntomas tales como la depresión, irritabilidad nerviosa, cansancio y cambios de personalidad, por ejemplo la escasez de algunas vitaminas del grupo B, como la B3.


HIPOGLUCEMIA


 

Los más de 500 médicos y psiquiatras que pertenecen a la Fundación Americana para el estudio de la Hipoglicemia tratan las enfermedades mentales de un modo similar. Estos sostienen que la falta de azúcar en la sangre puede causar depresión, ansiedad, olvido, temblores, pesadillas y crisis nerviosas.

En cuanto al valor de los oligoelementos al tratar enfermedades mentales, el valor del litio es generalmente reconocido.

Además de litio, en ciertos alimentos se hallan otros oligoelementos, que incluyen el zinc, calcio, manganeso, magnesio, hierro, cobre, cobalto, cromo, selenio y el molibdeno que también desempeñen en papel importante en las enfermedades mentales.

Bibliografía: Este resumen corresponde a un artículo publicado por INCA en www.nutricioncelular.es