
Dolor que no termina de ceder
La molestia vuelve, se mantiene o limita actividades que antes hacías con normalidad.
Si te duele al levantar el brazo, dormir, trabajar o entrenar, o notas menos fuerza o movilidad, valoramos qué está limitando el hombro y qué necesitas recuperar.
Algunas situaciones justifican una valoración aunque no sepas todavía qué técnica necesitas.

La molestia vuelve, se mantiene o limita actividades que antes hacías con normalidad.

Peinarte, vestirte, alcanzar una balda o trabajar por encima de la cabeza se vuelve incómodo.

El hombro molesta al tumbarte sobre ese lado o interfiere con el descanso.

Notas el brazo menos seguro al cargar, empujar, tirar o realizar gestos repetidos.

El hombro ha quedado rígido, sensible o con menos control tras un periodo de reposo.

Necesitas recuperar movilidad, fuerza y función siguiendo las indicaciones médicas y la evolución del tejido.
La exploración se adapta a lo que cuentas y a las actividades que quieres recuperar.
Observamos qué movimientos están limitados, cuáles reproducen la molestia y cómo responde el hombro.
Valoramos la capacidad del hombro para producir fuerza y soportar las demandas de tu día a día o deporte.
Tenemos en cuenta cómo empezó, qué lo modifica, lesiones previas, trabajo, deporte y objetivos.
Elegimos el abordaje que tenga sentido, revisamos la respuesta y ajustamos el plan según la evolución.
Que aparezcan aquí no significa que vayan a utilizarse. La indicación depende de la valoración.

Puede formar parte del abordaje en determinados cuadros de hombro cuando está indicada.

Puede aportar información complementaria y ayudar a guiar determinadas técnicas.

Técnica percutánea que puede contemplarse en determinados problemas de tejido cuando procede.

Opción que puede considerarse en indicaciones concretas dentro de un plan de recuperación.
La fisioterapia no sustituye una valoración médica cuando hay signos que aconsejan estudiarlo. Si durante la entrevista o la exploración encontramos algo que no encaja con un abordaje fisioterapéutico, te lo indicamos y recomendamos la derivación adecuada. Ante un traumatismo importante, deformidad, pérdida marcada o progresiva de fuerza o sensibilidad, fiebre o mal estado general, conviene consultar médicamente.
La valoración y el tratamiento se adaptan a cada caso y a los objetivos de la persona.

Fisioterapeuta con más de 25 años de experiencia y formación de posgrado en fisioterapia deportiva, metodología osteopática y recuperación funcional. Desarrolla su actividad profesional en Fisio MF, en Santurtzi.
No. Lo importante es valorar qué está pasando, qué movimientos o actividades están limitados y qué necesita recuperar el hombro. A partir de ahí decidimos qué enfoque puede tener más sentido.
No. Dos personas pueden notar molestias en una zona parecida y, sin embargo, tener capacidades, necesidades y objetivos distintos. La valoración sirve para adaptar el tratamiento al caso concreto.
No existe un número fijo aplicable a todos los casos. Depende de la evolución, del tiempo que lleve presente el problema, de la capacidad actual y de las actividades que quieras recuperar.
Sí. Es frecuente consultar cuando el problema lleva tiempo, reaparece o sigue limitando el trabajo, el descanso, el entrenamiento o actividades cotidianas. La valoración ayuda a ordenar qué está ocurriendo y qué se puede trabajar.
No necesariamente. La necesidad de una prueba de imagen depende de cada situación. La valoración clínica ayuda a decidir si puede aportar información relevante o si conviene otra evaluación.
En muchos casos se pueden mantener actividades ajustando carga, volumen o determinados gestos. La decisión depende de cómo responda el hombro y de las demandas concretas de tu trabajo o deporte.
