¿En qué casos está indicado el drenaje linfático?

Está indicado cuando hay retención de líquidos, edema (hinchazón) o sensación de pesadez que no termina de bajar, especialmente en piernas, tobillos o zonas concretas tras cirugía o traumatismo. También puede ser útil en edema postquirúrgico (incluida cirugía estética, según valoración) y en casos de linfedema, siempre con una evaluación previa para decidir el enfoque más seguro y eficaz. La clave es que no se usa “porque sí”: se aplica cuando el objetivo es mejorar el drenaje, reducir congestión y favorecer una recuperación más cómoda.

Comparte tu aprecio