EPI®: ¿cuántas sesiones suelen ser necesarias?

Depende del tipo de lesión, del tiempo que lleves con ella y de lo “reactivo” que esté el tejido. Como referencia, solemos plantear un bloque inicial de 3 a 6 sesiones, espaciadas y revisando evolución a mitad del proceso para ajustar el plan.
Lo importante no es solo “cuántas”, sino qué cambia entre sesiones: tolerancia a la carga, dolor al gesto específico, rigidez al día siguiente y cómo responde el tendón/músculo cuando vuelves a moverte normal. En lesiones recientes, el avance puede ser más rápido; en lesiones crónicas, el progreso suele ser más gradual y requiere coherencia con el trabajo activo.

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