T-CARE: ¿puedo seguir con mis rutinas durante el tratamiento?

En procesos agudos, muchas personas notan cambios desde la primera sesión o tras las primeras 2: menos rigidez, mejor movilidad, menos molestia al mover.
En problemas más antiguos, la mejoría suele ser progresiva: primero mejora la tolerancia al gesto, después el rango de movimiento y, con el plan completo, se consolida con menos recaídas.

Lo importante: medimos el avance por función real (cómo te mueves, qué puedes hacer, cuánto dura la mejora), no solo por “me duele menos en camilla”.

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